Puntos clave
- El outpainting crea espacio nuevo fuera de la imagen y lo rellena para que el dibujo continúe.
- El único sitio donde lo nuevo se une al original es un lado de su borde. Por eso es más difícil que corregir el interior.
- Ampliar muchísimo de golpe tiende a cortar el hilo. Es mejor ampliar en varios pasos pequeños.
- Sirve especialmente para encajar una foto vertical en pantalla horizontal o para abrir espacio donde poner texto.
- No recupera la escena real que quedó cortada: se inventa un exterior verosímil.
La analogía
Para hacer más grande un edredón no se descose el centro. Se cose tela nueva en los bordes para ampliar el contorno, y hay que elegir la tela con cuidado, mirando el dibujo y el color del retazo vecino, para que parezca un edredón de una sola pieza.
Eso es el outpainting: coser hacia fuera. Crea espacio nuevo alrededor de la foto y hace que la pared que se cortaba en el borde siga hacia el lado, o que se dibujen de forma verosímil las ramas altas de un árbol que quedaban fuera de encuadre.
Pero si se cose de golpe un trozo del tamaño del edredón entero, solo hay una línea de unión y el dibujo tiende a desajustarse. Es mejor coser un palmo, mirar el resultado y coser otro palmo.
En detalle
Se sigue el borde como pista
El outpainting empieza por colocar el original sobre un lienzo vacío más grande. La zona donde está el original se procura mantener tal cual, y solo se crea el espacio vacío de alrededor. Muchas herramientas vuelven a pegar el original al final, así que la foto original queda casi intacta. El método es el mismo que para corregir el interior; lo único que cambia es si se trabaja dentro o fuera.
Lo difícil es que solo hay un lado por donde unirse. Al rellenar el interior se obtiene dibujo y color de todos los lados, pero el exterior, aunque se guíe por el ambiente general del original, solo toca el original por un lado del borde, así que tiene que inventar el resto. Por eso, cuando hay una línea clara que cruza el borde —un horizonte, la esquina de una pared, la dirección de un camino— la unión sale bien, y cuando el borde es desordenado, el resultado también lo es.
Se amplía poco a poco, en varios pasos
Cuanto más se amplía de golpe, más lejos queda la parte exterior del original, y es más fácil que se cuele una escena de otro estilo. Ampliar por palmos hace que lo recién creado sirva de pista para el paso siguiente, y así el hilo sigue.
También conviene ampliar en una sola dirección cada vez. Si se estira mucho a la vez hacia los lados y hacia arriba y abajo, las cuatro esquinas casi no tocan el original y tienden a desajustarse o quedar borrosas. Si primero se amplía por la izquierda y luego por arriba, la esquina ya tiene un vecino hecho al que seguir.
A cambio, con varias ampliaciones seguidas todo se va desviando poco a poco: el color se aclara, un mismo dibujo se repite, o la luz gira lentamente de dirección. Conviene revisar el conjunto cada tres o cuatro ampliaciones y corregir lo que se haya desajustado.
Se puede decir qué poner
Si el campo de texto se deja vacío, la herramienta sigue el estilo del original: en una foto de callejón, el callejón continúa; en una de campo abierto, el campo se ensancha.
Si se escribe una frase, se puede decidir qué aparece en el espacio nuevo. En ese caso conviene describir tanto la escena original como lo que se quiere ver fuera. Si solo se describe lo de fuera, aparece una escena de otro estilo pegada al lado y la unión se nota.
Dónde conviene usarlo
El uso más común es cambiar la proporción del encuadre. Cuando una foto vertical debe llenar una pantalla horizontal, en vez de recortarla se amplían los lados para encajarla entera, sin perder nada del original.
También hay que tener cuidado en algunos casos. Continuar a alguien o algo que quedó cortado por el borde suele salir raro: formas que deben seguir, como un brazo o una columna, delatan cualquier pequeño desajuste. En esos casos es más rápido ampliar y luego repintar solo la parte torpe.
También funciona bien para abrir espacio donde poner texto: en un banner o una portada que necesita margen arriba, se amplía solo hacia arriba y el cielo continúa. Se usa el mismo método cuando un impreso necesita un poco más de margen fuera de la línea de corte.
Con más precisión
El outpainting toma como máscara todo el lienzo nuevo menos el lugar que ocupa el original, y lo rellena entero. Muchas herramientas superponen un poco el borde original al rehacerlo, para suavizar la unión. El resultado amplía el tamaño del encuadre, pero no añade detalle a la parte original: es una operación distinta de ampliar una imagen rellenando detalle que no existía, aunque las dos se combinan a menudo.
La analogía también tiene costuras. La tela para coser la elige una persona mirando el dibujo, mientras que el outpainting inventa todo el exterior guiándose por el ambiente general del original. Al coser tela, el centro del edredón queda intacto; en el outpainting, en cambio, la zona cercana al borde se rehace un poco, así que el borde original puede cambiar levemente. Y, sobre todo, coser tela usa un retazo que existe de verdad, mientras que el exterior que crea el outpainting es una escena inventada de principio a fin.
Pruébalo
Malentendidos comunes
Es fácil pensar que vuelve la escena real que quedó cortada, pero en realidad se crea una escena nueva sin relación con lo que hubiera ahí.
Es fácil pensar que siempre se puede ampliar mucho de golpe, pero en realidad, cuanto más se aleja del original, más fácil es que se corte el hilo, así que al ampliar muchísimo conviene hacerlo por partes para que enlace mejor.
Es fácil pensar que, al agrandarse el encuadre, también mejora la calidad, pero en realidad el detalle de la parte original sigue igual; solo se crea espacio nuevo alrededor.
Resumen en una línea
El outpainting crea espacio nuevo alrededor de una imagen y lo continúa siguiendo el borde, y cuanto más se amplía por palmos pequeños, más parece una sola pieza.
¿Has visto un error o tienes una analogía mejor? Sugerir una corrección · Última actualización 2026-10-17