Arte con IAAI Art
Imágenes hechas con herramientas generativas y lo que está en juego
- El arte con IA nombra, en general, las imágenes hechas con herramientas generativas. No es un estilo, sino un nombre para la forma de hacerlas.
- Cuánto interviene una persona varía mucho de un caso a otro: va desde una sola línea de texto hasta piezas retocadas y regeneradas cientos de veces.
- El debate tiene dos frentes principales: cómo tratar las imágenes usadas para entrenar y a quién corresponden los derechos sobre lo que se genera.
- El criterio cambia según el lugar. Aun así, en varios sitios se repite la idea de medir cuánto aportó una persona.
- Hoy en día, decir cómo se hizo una imagen parece la forma más eficaz de reducir la fricción alrededor del tema.
Contenido
1La analogía
Al tallar surcos en una plancha de madera, entintarla y presionarla contra el papel, sale una estampa. No es un dibujo hecho a mano con pincel, pero desde hace mucho se considera una obra, porque hay alguien decidiendo qué tallar, cuánta tinta usar y qué copias conservar.
Una imagen hecha con IA ocupa un lugar parecido: la mano no toca el papel directamente, pero hay alguien decidiendo qué pedir, qué resultado conservar y qué retocar.
Y con eso llegan las mismas preguntas que ya traía el grabado. Si se copia el dibujo de otra persona en una plancha y se estampa, ¿de quién es esa obra? Si salen varias copias idénticas, ¿cuál se llama el original? Si quien talla la plancha y quien la estampa son personas distintas, ¿a nombre de quién queda?
2En detalle
Cuánto interviene una mano varía mucho
Se llama con el mismo nombre a procesos muy distintos entre sí. En un extremo está quien escribe una línea de texto y usa el primer resultado tal cual. En el otro, quien dibuja la composición a mano, genera cientos de imágenes, elige unas pocas, regenera solo una parte y al final retoca a mano en un programa de edición.
Meter ambos casos en la misma palabra hace que la conversación se desvíe. Decir de uno de ellos "eso no puede llamarse trabajo" resulta injusto para el otro extremo, y decir "todos ponen tanto esfuerzo" oculta al primer caso. Aclarar primero de cuál de los dos se está hablando hace la conversación mucho más fácil.
Cómo tratar el material de entrenamiento
Es el punto más candente. Los modelos generativos aprendieron viendo enormes cantidades de imágenes publicadas en internet. Muchas personas que llevan años dibujando descubrieron después que sus propias imágenes formaban parte de ese material, y cuestionan que nunca se les preguntara.
Quienes construyen estas herramientas responden preguntando en qué se diferencia de que una persona aprenda mirando imágenes. Sostienen que aprender no es guardar la imagen tal cual, sino aprender un patrón, y que mirar y aprender de lo publicado ha sido libre desde hace mucho.
Ambas partes tienen algo de razón: es cierto que aprender y guardar no son lo mismo, y también es cierto que la escala y la velocidad cambiaron por completo respecto a antes. Por eso el debate se está moviendo de "prohibir el entrenamiento" hacia preguntas como "permitir pedir que se excluya una obra" o "repartir algo según cuánto se usó".
A quién corresponden los derechos sobre lo generado
En varios lugares se considera que los derechos de autor corresponden a lo hecho por una persona. Por eso, en más de una ocasión, no se ha reconocido ese derecho sobre una imagen que salió de forma automática a partir de una sola línea de texto. En cambio, cuando la parte compuesta, elegida y corregida por una persona es clara, la tendencia se inclina a reconocerla en esa parte.
También hay disputa sobre el estilo. Es una idea bastante aceptada que el estilo en sí no es algo que se proteja, pero usar el nombre de una persona viva en la petición para imitar su forma de dibujar se trata como un asunto distinto: ahí se mezclan cuestiones sobre el uso del nombre y la imagen de alguien, y sobre si se puede engañar a otros.
En resumen, todavía no está resuelto. El criterio cambia de un lugar a otro, e incluso dentro de un mismo lugar cambia según el caso. Decir "esto ya está zanjado", venga de donde venga, se adelanta a lo que en verdad se sabe.
El trabajo y el mercado
Para quien vive de dibujar, esto pesa más que la cuestión de los derechos. Un boceto que antes tardaba días ahora sale en minutos, y con eso se mueven a la vez el precio y la cantidad de encargos. Se comenta con frecuencia que los puestos donde alguien recién empezaba a ganar experiencia son los que más se han reducido.
Hay también otra parte de la historia. Alguien que nunca aprendió a dibujar puede ahora sacar a la vista una escena que solo tenía en la cabeza, y un equipo pequeño sin presupuesto puede producir imágenes que antes tenía que descartar. Otras personas usaron la herramienta para acelerar mucho su ritmo de trabajo. Contar solo una de las dos partes deja ver apenas la mitad del panorama real.
Decir cómo se hizo
La práctica más aceptada hoy es sencilla: decir cómo se hizo. Anotar si es enteramente generado, si se usó solo en parte, o qué herramienta se usó y dónde, reduce el margen para el malentendido de quien lo ve.
Concursos y medios están fijando cada uno sus propias reglas: algunos no aceptan nada generado, otros lo aceptan si se declara, y otros abren una categoría aparte. En cualquier caso, lo más seguro es revisar las reglas de antemano y presentar el trabajo conforme a ellas.
3Con más precisión
Un modelo generativo no guarda en algún sitio las imágenes que aprendió para después sacarlas y pegarlas. Aprende un conjunto de reglas para ir dando forma a una mancha borrosa, y con esas reglas dibuja de nuevo cada vez. Aun así, cuando una misma imagen aparece muchísimas veces en el material de entrenamiento, en contadas ocasiones sale un resultado que se parece de forma notoria a esa imagen. Ese fenómeno se discute entre quienes dicen que sí se copia y quienes dicen que no, y ambas posturas tienen parte de razón y parte de error.
La analogía del grabado también tiene costuras. En el grabado, la plancha la talla una persona y en ella queda su propia marca, pero en un modelo generativo lo que hace de plancha es un conjunto de reglas extraídas de muchísimas imágenes, y es difícil señalar de quién es esa marca. En el grabado, una persona decide cuántas copias sacar y las numera; con lo generado se puede sacar, en la práctica, un número casi ilimitado. Y la plancha del grabado se puede ver a simple vista, mientras que dentro de un modelo, por más que se abra, no aparece ninguna imagen guardada.
4Pruébalo
5Malentendidos comunes
Es fácil pensar que la IA recorta y pega imágenes ajenas, pero en realidad aprende un patrón y dibuja de nuevo cada vez. Aun así, una imagen repetida muchas veces en el material puede salir parecida.
Es fácil pensar que basta con la misma petición para que el resultado sea igual sin importar quién la escriba, pero en realidad qué se elige y qué se corrige separa mucho los resultados.
Es fácil pensar que la cuestión de los derechos ya está resuelta, pero en realidad el criterio cambia según el lugar y todavía se sigue definiendo.
7Resumen en una línea
En resumenEl arte con IA es una creación en la que una herramienta se interpone, como una estampa hecha con una plancha, y por eso siguen abiertas las preguntas de cuánto puso la persona y de dónde salió el material.
¿Has visto un error o tienes una analogía mejor? Sugerir una corrección · Última actualización2026-09-02