Costo energético y ambientalEnvironmental Cost
La electricidad y los recursos que cuesta crear y usar la IA
- La IA gasta electricidad en dos momentos. Cuando se entrena un modelo, una sola vez, y cada vez que la gente lo usa después, un poco a la vez.
- El entrenamiento gasta mucho de golpe, pero si el modelo lo usa mucha gente, la suma del uso diario acaba superando al entrenamiento.
- No solo el cálculo gasta electricidad. Enfriar las máquinas y fabricarlas y desecharlas también cuestan energía y recursos.
- La cifra de "cuánto cuesta una sola consulta" cambia mucho según la fuente, porque cada una cuenta hasta un punto distinto.
- Hay formas de reducirlo. Usar un modelo grande solo cuando hace falta, usar modelos más pequeños, y fijarse en de dónde sale la electricidad.
Contenido
1La analogía
La factura de la luz llega cada mes con una sola cifra al final. Con ese número no puedes saber cuánto gastó cada aparato. Ahí dentro está mezclado lo que gasta el refrigerador que nunca se apaga, lo que gastó el aire acondicionado esos tres días de calor, y lo que fueron chupando poco a poco los aparatos que quedaron enchufados sin usarse.
Cuando la factura sube en verano, lo primero que se piensa es en el aire acondicionado. Pero a veces el culpable real es la suma de varios aparatos pequeños encendidos todo el día. Un gasto grande de una sola vez y muchos gastos pequeños repetidos terminan pareciendo la misma línea en el papel.
El costo energético y ambiental de la IA se parece a esa factura. Hay una parte que se gasta de golpe, una parte que se acumula cada vez que alguien la usa, y una parte que casi no se ve. Si no se separan las tres, no hay forma de saber qué recortar.
2En detalle
Lo que se gasta de golpe y lo que se acumula poco a poco
Entrenar un modelo significa repetir cálculos una cantidad enorme de veces. Miles de chips especializados funcionan sin parar durante semanas, así que en ese tramo se consume mucha electricidad de una sola vez. Ese gasto no vuelve a aparecer una vez terminado.
Usar un modelo ya entrenado es mucho más pequeño si se mira consulta por consulta. El problema es la cantidad de veces. Si un servicio genera cientos de millones de respuestas al día, ese gasto pequeño se va sumando sin parar. Cuanto más tiempo lleve funcionando el servicio, más crece esa suma, y en algún momento puede superar lo que costó entrenarlo.
Por eso no hay una respuesta única a cuál de los dos pesa más. Si un modelo lo usan solo unas pocas personas, casi todo el costo está en el entrenamiento. Si lo usa el mundo entero varias veces al día, el uso pesa mucho más.
No solo el cálculo gasta electricidad
Cuando un chip calcula, genera calor. Si ese calor no se saca, la máquina no aguanta, así que hay equipos de enfriamiento funcionando en paralelo. Una parte nada pequeña de lo que consume un centro de datos se va justo en eso.
Según el método de enfriamiento, a veces también entra agua en la ecuación. Los sistemas que hacen circular agua para mover el calor pierden una parte por evaporación. En una zona con agua de sobra no es gran cosa, pero donde escasea, el agua se vuelve un problema antes que la electricidad.
A esto se suma el gasto de fabricar y desechar las máquinas. Producir un chip especializado ya consume mucha energía, y al cabo de unos años, cuando queda atrás en rendimiento, se reemplaza. Si solo se cuenta la electricidad que se usa mientras funciona, todo ese gasto de antes y después queda fuera.
Por qué es difícil dar una cifra cerrada
Es fácil encontrar en algún lado un número tipo "esto cuesta una consulta", pero las fuentes difieren mucho entre sí. La primera razón es dónde se traza el límite. Si se cuenta solo la electricidad del cálculo, o también la del enfriamiento, o incluso la de fabricar la máquina, el resultado cambia varias veces.
La segunda razón son las condiciones. Si la pregunta es corta o larga, cuánto se extiende la respuesta, qué tamaño de modelo se usa, si se agrupan varias solicitudes juntas: todo eso puede hacer que el cálculo de una sola consulta varíe decenas de veces. La tercera razón es de dónde sale la electricidad. La misma cantidad de electricidad genera cantidades muy distintas de gases de efecto invernadero según cómo se haya producido.
La cuarta razón es que no todo se hace público. Quien tiene las cifras reales es la empresa que opera las instalaciones, y no siempre las revela por completo. Por fuera, entonces, se calculan estimaciones, y si cambian los supuestos, cambia el resultado. Al ver cualquier cifra conviene preguntarse hasta dónde llegó ese conteo. Última revisión: 2026-09
Dónde se puede reducir
La parte más grande suele venir de una sola pregunta: ¿hacía falta de verdad un modelo tan grande? Para clasificar algo simple u ordenar un formato fijo, un modelo pequeño alcanza de sobra, pero si por costumbre se llama siempre al modelo grande, el cálculo se dispara varias decenas de veces. Solo con elegir el tamaño según el uso ya se reduce bastante.
También hay margen del lado de quien construye el modelo. Trasladar lo aprendido por un modelo grande a uno más pequeño, tratar los números de forma más ligera para reducir el cálculo, o guardar respuestas frecuentes para no recalcularlas cada vez. Del lado de las instalaciones se usa también mover el trabajo a las horas y regiones donde la electricidad es más limpia.
3Con más precisión
Para medir el costo energético y ambiental conviene separar tres cosas: cuánta electricidad se usó, con qué método se generó esa electricidad y cuántos gases de efecto invernadero produjo, y cuánto costó fabricar y desechar el equipo. Si solo se cuentan las dos primeras, la tercera queda fuera por completo, y si solo se cuenta la electricidad, desaparece la diferencia entre distintas formas de generarla.
La analogía también tiene sus límites. La factura de la luz al menos da un total exacto, pero en el caso de la IA ni siquiera ese total suele estar a disposición de quien mira desde afuera. Es como si no existiera la factura.
Otra cosa: no siempre es cierto que, si mejora la eficiencia, baja el total. Si cada consulta se vuelve más barata, se usa con más frecuencia y en más lugares, y el total puede terminar subiendo. Que un solo aparato ahorre no es lo mismo que ahorre el conjunto. Por eso pueden aparecer al mismo tiempo un anuncio de que el costo por consulta bajó y una noticia de que el uso total creció.
Última verificación: 2026-09
4Pruébalo
5Malentendidos comunes
Es fácil pensar que la electricidad se gasta sobre todo al entrenar, pero en realidad, cuanto más se usa un servicio, más crece con el tiempo la parte que se acumula durante el uso.
Es fácil pensar que correr un modelo en tu propia computadora no tiene costo ambiental, pero en realidad solo se trasladó el gasto de un edificio lejano a tu escritorio.
Es fácil pensar que existe una cifra fija para lo que cuesta una sola consulta, pero en realidad varía varias veces según hasta dónde se cuente y bajo qué condiciones.
7Resumen en una línea
En resumenEl costo energético y ambiental de la IA suma el entrenamiento de una sola vez, el uso que se acumula sin parar, y lo que cuesta enfriar, fabricar y desechar el equipo, y la cifra cambia mucho según hasta dónde se cuente.
¿Has visto un error o tienes una analogía mejor? Sugerir una corrección · Última actualización2026-09-02