Modelo de difusiónDiffusion Model
Retirar manchas capa a capa hasta obtener una imagen
- El modelo de difusión parte de una pantalla llena de manchas y va retirando esas manchas poco a poco hasta terminar una imagen.
- El entrenamiento va al revés. Se toma una imagen limpia y se le echan capas de mancha encima hasta arruinarla, y así se aprende a deshacer el proceso.
- No se retira todo de golpe: se hace en decenas de pasos. Cuantos más pasos, más suave queda el resultado.
- El patrón inicial de manchas decide el resultado. Con el mismo pedido, un patrón de partida distinto da una imagen distinta.
- Mientras se retiran las manchas se puede guiar la dirección con palabras, y así es posible pedir una imagen por escrito.
Contenido
1La analogía
Una cortina fina sobre la ventana difumina un poco el paisaje de fuera. Con dos o tres capas la forma se deshace, y con seis o siete capas queda una pared borrosa donde ya no se distingue nada.
El modelo de difusión hace esta superposición a propósito. Cubre una imagen con una capa de mancha, luego otra, hasta llegar a una pantalla irreconocible. Como conoce el orden en que se fueron poniendo las capas, también aprende a retirarlas una a una en sentido contrario.
Al crear una imagen, el punto de partida es una ventana donde no hay nada detrás. Frente a una pantalla cubierta solo de manchas, cada capa que se retira deja la forma un poco más definida. Al quitar la última capa queda una imagen que antes no existía.
2En detalle
Primero se practica a arruinar
El aprendizaje no empieza por el lado de crear, sino por el lado de destruir. Se toma una fotografía y se le echa encima una capa de mancha muy tenue. A ese resultado se le añade otra capa, y otra más, hasta que, cientos de pasos después, queda una superficie donde ya no se reconoce lo que había.
Cada uno de estos pasos intermedios se convierte en un ejercicio con pregunta y respuesta emparejadas. Se muestra una pantalla con tres capas de mancha y se pide adivinar qué mancha se acaba de añadir. La respuesta correcta quedó registrada al momento de añadirla, así que siempre se puede comprobar.
Repetir este ejercicio cientos de millones de veces permite señalar, ante cualquier pantalla, "esta parte parece mancha, y esta cantidad". Lo que se entrena primero no es la capacidad de crear una imagen, sino la capacidad de reconocer la mancha.
Al crear se retira en sentido contrario
Al crear una imagen no se parte de una fotografía, sino de una pantalla nueva llena de manchas sin ningún significado. Preguntarle "¿qué parte de aquí parece mancha?" da una respuesta. Retirar un poco de esa cantidad deja la pantalla apenas un poco más ordenada.
Se vuelve a mostrar la pantalla ya ordenada y se repite la misma pregunta. Repetir esta consulta decenas de veces hace que, entre las manchas, vaya apareciendo poco a poco una forma que no existía antes. No se recupera una fotografía original: se crea una imagen que nunca existió, porque la pantalla de partida no tiene relación con ninguna foto.
Hay una razón para no retirarlo todo de una vez. Si se pidiera saltar directamente de una pantalla llena de manchas al resultado terminado, la estimación fallaría demasiado. Retirar un poco y volver a mirar permite corregir, en el paso siguiente, justo lo que se calculó mal en el paso anterior.
El primer patrón de manchas decide el resultado
Las manchas de la pantalla inicial se reparten al azar, pero una vez repartidas, ese patrón influye mucho en el resultado. Qué zona quedó un poco más oscura cambia el juicio del primer paso, y ese juicio se traslada al siguiente.
Por eso, con el mismo pedido, un patrón de partida distinto da una imagen con composición y colores totalmente diferentes. Al revés, si se deja el mismo patrón de partida y solo se cambia un poco el pedido, se obtiene una imagen con una composición parecida pero detalles distintos. Retocar poco a poco un resultado que ya gustó se apoya en esta propiedad.
Se guía la dirección mientras se retira
Cada vez que se señala la mancha, se le puede acompañar de una descripción de la imagen. Si hay una descripción como "campo amarillo", la dirección en la que se retira la mancha se inclina hacia allí. Como este texto se vuelve a consultar en cada paso, la dirección actúa durante decenas de pasos, no solo una vez al principio.
También se puede ajustar cuán fuerte se sigue esa descripción. Dejarla débil da libertad pero aleja del pedido; dejarla fuerte pega el resultado al pedido, pero es fácil que el color se sature o la forma se endurezca. Anotar por separado lo que no se quiere e impulsarlo en la dirección contraria usa el mismo principio.
Cuántos pasos se dan reparte calidad y tiempo
Cuántos pasos se usan para retirar la mancha lo decide la persona. Con pocos pasos hay que retirar mucho de golpe, la estimación se vuelve tosca y es fácil que queden marcas de mancha sin deshacer. Con más pasos el resultado queda más suave, pero también aumenta el cálculo y la espera.
Aumentar los pasos sin límite no sigue mejorando el resultado. Pasado cierto punto la diferencia visible casi desaparece y solo crece el tiempo. Siguen apareciendo maneras de retirar la mancha con más habilidad para lograr resultados parecidos con menos pasos.
3Con más precisión
El modelo de difusión fija un proceso que añade ruido poco a poco a los datos hasta llevarlos a un estado completamente aleatorio, y entrena una red neuronal para recorrer ese proceso al revés. Lo que la red entrega en realidad no es la imagen terminada, sino una estimación del ruido mezclado en la pantalla actual, y ese valor se resta siguiendo una regla fija, avanzando un paso a la vez.
La analogía tiene sus costuras. Al abrir la cortina aparece el paisaje que ya estaba ahí, pero detrás de la pantalla inicial de la difusión no hay ninguna imagen: el resultado se construye durante el proceso de retirar la mancha. Además, la cortina se abre con la mano y ya está, pero la difusión vuelve a calcular, en cada paso, qué es mancha y cuánto retirar.
El método más usado hoy no retira la mancha directamente sobre la pantalla grande, sino que reduce la pantalla a un resumen mucho más pequeño, retira dentro de ese resumen y al final lo expande de nuevo a la imagen completa. Por eso el cálculo se reduce tanto que puede correr en una computadora normal.
4Pruébalo
5Malentendidos comunes
Es fácil pensar que la difusión aclara una foto borrosa, pero en realidad crea una imagen nueva a partir de una pantalla de manchas que no contiene ninguna imagen.
Es fácil pensar que dar más pasos siempre mejora el resultado, pero en realidad, pasado cierto punto, la diferencia casi desaparece y solo crece la espera.
Es fácil pensar que se está recuperando poco a poco una foto guardada en algún sitio, pero en realidad las fotos del entrenamiento no se almacenan y el punto de partida no tiene relación alguna con ninguna foto.
7Resumen en una línea
En resumenEl modelo de difusión invierte el ejercicio de arruinar una imagen con manchas, y así obtiene una imagen nueva retirando esas manchas poco a poco.
¿Has visto un error o tienes una analogía mejor? Sugerir una corrección · Última actualización2026-09-02